Sunday, July 04, 2010

Sínodo 2.010.-

La Iglesia de la Santa Fe, del Oriente Cristiano, Comunión Católica Ortodoxa, está realizando el Sínodo 2.010, en el Hermoso país Colombiano, tan querido por nosotros.

Monseñor Jairo preside este maravilloso acto cristiano y mostramos a continuación las primeras fotografías.



Un sínodo es un grupo selecto obispos, de sacerdotes, religiosos y laicos que le ofrecen ayuda al obispo para el bien de toda la comunidad. En el sínodo los delegados contribuyen con su sabiduría, santidad y experiencia al presentar asuntos de importancia en la vida de la diócesis, ayudando así al arzobispo en su responsabilidad personal de pastorear su rebaño, las necesidades de los fieles de Suramérica, no son las mismas que en otros países, y hay que observar la realidad en el quehacer diario.



Sínodo viene de la raíz Griega que significa reunirse con + para moverse hacia adelante en un sendero. Estamos familiarizados con muchas palabras que empiezan con "sin" como por ejemplo: síntesis, sindicato, sintetizador, sintético, síndrome, sinagoga... todas implican reunirse con, pero muy pocas palabras vienen de la raíz "od" odómetro, odisea. En el sínodo las personas se reúnen junto con su obispo para moverse hacia adelante en un sendero.




La Iglesia ha utilizado la palabra "sínodo" por más de 1500 años para describir una junta oficial que el Obispo ha tenido con el clero, buscando sabiduría y experiencia para formular la legislación de la Iglesia.

La meta del sínodo es establecer prioridades pastorales para el futuro, basándose en una visión renovada de la Iglesia. Las prioridades y resultados del sínodo se pondrán en una legislación y plan pastoral que nos guiarán acerca de cómo nosotros en el futuro seguimos adelante como Iglesia.




Se nos pide a todos que nos preparemos, porque el sínodo comienza a nivel de las raíces, con las personas en la parroquia, la comunidad de fe y la comunidad religiosa. Los pasos para la preparación son: oración, reflexión, diálogo, y discernimiento, los cuales son comunes a la mayoría de los católicos porque se originaron en nuestra tradición y discernimiento espiritual al tomar una decisión. Este otoño todos nosotros, tendremos la oportunidad de presentar nuestras esperanzas y preocupaciones al sínodo.