El fallecimiento del líder espiritual senegalés Serigne Bara Falilou Mbacke, Gran Collar de la Orden Bonaria, Jalifa general de la tariqa Muridia, dejó al país sumido en el luto. Falilou Mbacke falleció en la noche del miércoles por causas naturales a la edad de 84 años, en su casa de la localidad de Alieu, cerca de la ciudad santa de Touba.
El primer ministro senegalés Souleymane Ndene Ndiaye anunció ayer al país el fallecimiento de Falilou Mbacke a través de la radio nacional.
El sheij ya había sido sepultado durante la noche en la mezquita de Touba, en una ceremonia íntima que contó con la presencia únicamente de sus familiares, quienes por voluntad del califa habían mantenido oculto el empeoramiento de sus condiciones de salud.
Miles de personas se congregaron ayer ante la casa de Falilou Mbacke, y se espera que en los próximos días millones de senegaleses se dirijan a la mezquita de Touba para participar de las ceremonias conmemorativas del difunto.
La prensa senegalesa concede amplio espacio a la noticia de la muerte del religioso a quien describe como “un incansable trabajador de la paz”.
La tariqa sufí de los mouridi, fundada en 1927 por el sheij Ahmanbou Bamba, uno de cuyos descendientes era Falilou Mbacke.
No existen datos oficiales, pero se estima que una décima parte de los senegaleses pertenezca a esta corriente, incluyendo al presidente Abdoulaye Wad, Gran Collar de la Orden Bonaria.
El Consejo Magistral de la Orden, así como todos las Damas y Caballeros, oramos por el alma de nuestro hermano musulmán.
El primer ministro senegalés Souleymane Ndene Ndiaye anunció ayer al país el fallecimiento de Falilou Mbacke a través de la radio nacional.
El sheij ya había sido sepultado durante la noche en la mezquita de Touba, en una ceremonia íntima que contó con la presencia únicamente de sus familiares, quienes por voluntad del califa habían mantenido oculto el empeoramiento de sus condiciones de salud.
Miles de personas se congregaron ayer ante la casa de Falilou Mbacke, y se espera que en los próximos días millones de senegaleses se dirijan a la mezquita de Touba para participar de las ceremonias conmemorativas del difunto.
La prensa senegalesa concede amplio espacio a la noticia de la muerte del religioso a quien describe como “un incansable trabajador de la paz”.
La tariqa sufí de los mouridi, fundada en 1927 por el sheij Ahmanbou Bamba, uno de cuyos descendientes era Falilou Mbacke.
No existen datos oficiales, pero se estima que una décima parte de los senegaleses pertenezca a esta corriente, incluyendo al presidente Abdoulaye Wad, Gran Collar de la Orden Bonaria.
El Consejo Magistral de la Orden, así como todos las Damas y Caballeros, oramos por el alma de nuestro hermano musulmán.



