La gente se burló y se rió cuando —hace algunos años— dije en El Tercer Ojo que había volado en cometas; se podría pensar que cometí un crimen al afirmar tal cosa. Pero miremos ahora a nuestro alrededor y podremos observar a muchas personas que lo hacen.
Algunas sobrevuelan las aguas, arrastradas por un barco de carrera y, en otros casos, se trata de cometas que llevan a un hombre que se lanza desde un acantilado o una cierta altura y vuela realmente de ese modo. Ahora nadie dice que Lobsang Rampa tenía razón, pero en ese momento se burlaron de mí.
PINCHAR AQUI PARA DESCARGAR LIBRO COMPLETO.-
Algunas sobrevuelan las aguas, arrastradas por un barco de carrera y, en otros casos, se trata de cometas que llevan a un hombre que se lanza desde un acantilado o una cierta altura y vuela realmente de ese modo. Ahora nadie dice que Lobsang Rampa tenía razón, pero en ese momento se burlaron de mí.
PINCHAR AQUI PARA DESCARGAR LIBRO COMPLETO.-



