Thursday, June 10, 2010

PROTECTOR HONORARIO DEL GRUPO DE TEATRO “ROMPENDO EN FE”.-

El Príncipe de Septimio-Bathzabbay El Tadmur, ha sido nombrado Protector Honorario del Grupo de Teatro Rompiendo en Fe, por ser destacado protector de adolescentes y jóvenes, trabajando incansablemente por ayudar a los más necesitados.

El Grupo ha sido una iniciativa de S.B - Sâr Alexander I , O.S+G ,Maia Proto Eparca de San Esteban de Jerusalén, en Caraguatuba para recoger niños, y ayudarles a encontrar valores en una sociedad perdida.

El teatro como elemento de comunicación’ está dentro de las actividades de prevención universal de las adicciones dirigidas al marco educativo, trabajando así los valores como elemento fundamental en la consecución de hábitos saludables.

El teatro que más me gusta es el que está hecho de relaciones insólitas, el que es capaz de asociar contrarios donde cosas inesperadas se encuentran, pura metáfora. En una obra de Philippe Genty un personaje que está retenido por hilos, imagen de la marioneta, se dirige con dificultad, maleta en mano, hacia una tijera que parece ser su salvación. Cuando llega abre la maleta, y claro esta contiene otras tijeras. En otra del Theatre de Complicité un narrador señala varios zapatos vacíos hablándonos de una familia, éstos aparecen, se calzan y comienza una historia. ¿No es maravilloso? Además, no es tan caro como parece.

Más preguntas para seguir enlazando la ponencia ¿Nos damos cuenta de la fuerza que hay en reunir a varias personas en una sala? Cuando se tiene la suerte y el poder de convocatoria. Lástima que este acto se lo coman a veces intereses económicos. Pero es algo a reflexionar, a cuidar, toda esa gente vino a vernos, ¿por qué? Se pregunta uno. No tengo la respuesta pero si estamos de acuerdo que en tiempos fríos y desangelados es el fuego lo que reúne a la gente. Creo que el teatro debería tener esa misión de convocar alrededor del fuego. Un fuego que se alimenta de la capacidad de sugerir, de evocar y invocar.

El arte que trata al espacio como una metáfora y que genera ilusión, que es otro fuego que ilumina la realidad en la que vivimos y que nos hace ver más allá. El lugar donde las utopías individuales de los personajes se comparten y se convierten en colectivas. Proveer a la gente de una experiencia vital de reunión frente a unos actores por unas horas es combatir el simulacro, la velocidad, las falsas experiencias, el olvido, la soledad, el individualismo y a los especialistas que han tomado el poder y nos dicen por dónde se debe ir. Ojo, porque nos están quitando las experiencias de las manos y nos están vendiendo la cabra de las puestas en escena, de las cajas vacías sin contenido y del envoltorio: las revistas se envuelven en plástico, la comida rápida se envuelve en cartones, las obras de arte necesitan de un súper museo envoltorio para que la gente se interese y al final es el continente y no el contenido lo que termina atrapando, hasta la ropa ya no protege del frío sino que envuelve y es ya no signo de distinción sino que sustituye experiencias no vividas, sino pregúnteselo a los que tienen poder adquisitivo y visten todo roto y descosido; hasta los pinches coches que sólo sirven para llevarnos de un sitio a otro son como el útero de la mamita y los nenes están mejor allí dentro que en ninguna otra parte.

Si la realidad ahora es más apariencia que nunca, ¿al teatro que le corresponde ser? Sociedad del espectáculo ha habido siempre, porque siempre nos ha gustado mirar, pero es que ahora los actores que la sostienen son de un chafa que te mueres, no hace falta ni guión, sólo la cámara. A veces tengo la sensación de que si mi trabajo no sale en la televisión, no existe. Comentaba con un amigo que quiero hacer un espectáculo donde se conectara la tele en directo y empezara agradeciendo al público el haber escogido venir al teatro en vez de ver este canal y este otro, etc. El único problema que tiene es si la hora del espectáculo coincide con el horario de emisión de Ciudadano Kane. Como autores, actores, iluminadores, técnicos, críticos, estudiosos tenemos la obligación de creer en el enorme poder del teatro. Los grandes momentos vistos sobre un escenario te los llevas a la tumba y le pides al enterrador que cave bien hondo para que quepa todo cuanto llevas encima.

Me gusta la idea de que el teatro sea pura ilusión, artificio, que cuanto más construido esté más bueno es, no tiene nada de natural, de cotidiano y lo único que es real es el espacio y los actores de carne y hueso que lo habitan. Es el lugar donde la realidad se condensa, es la vida pero vivida a un doscientos por cien: por eso los personajes se arrancan los ojos, recitan bajo tempestades, viven medio enterrados y hasta no hablan pero viven en un fértil silencio. En seguida el espacio se convierte en una metáfora y se especula con el tiempo, estirándolo, convirtiendo el instante en una fiesta.


FOTOS DE TEATRO



NOMBRAMIENTO DE PROTECTOR





























TEATRO



TEATRO DIA 31 DE AGOSTO



TEATRO DIA 31 DE AGOSTO