Tuesday, June 29, 2010

El libro del día: Hermann Hesse: El lobo estepario.-

No tengo perdón. Nadie me ha obligado. He sido yo el que, libremente, ha decidido reseñar este prodigio de la literatura universal. Y la verdad es que no sé muy bien cómo hacerlo, así que, fiel a mi estilo (y nunca más acorde con la obra reseñada) dejaré que mis instintos salvajes me guíen.

El lobo estepario es un libro con un título que probablemente los "ni-nis" de hoy en día relacionarán con los licántropos metrosexuales de Stephenie Meyer (aguarda, muñeca: en breve iré a por ti) en vez de con obras de fuerte carga filosófica y existencial (aunque, ¿sabrán los "ni-nis" lo que significa esto?). Pero el libro es de estos últimos, amigos míos...

Al parecer, el novelizado Hermann Hesse, artífice de la novela, tras dejar definitivamente a su esposa, padeció una horrible crisis espiritual con tintes de fobia social que casi le empujó al suicidio. Gracias a Dios, no lo hizo, y escribió la presente obra.

Está dividida en cuatro partes que no destriparé porque, la verdad, a mí me gustó descubrirlas una a una sin ninguna clase de pista previa. Pero adelanto desde ya que la última es una genial gamberrada de esencia fantástica:
.
la obra de un genio que está hasta la crisma de todo y de todos. Su protagonista es un Hermann Hesse llamado Harry Haller, un tipo de mediana edad cuya psicología es la madre de todas las marañas, y que deja bien claro desde el primer momento que en su alma combaten a todas horas dos tendencias irreconciliables: la de un tipo "normal", estándar, con un nivel de sociabilidad tan aceptable como el de cualquier otro mortal y unos hábitos vitales corrientes y molientes, y por otro lado, la de un genuino y salvaje lobo estepario, un bicho asilvestrado y reacio al contacto con sus semejantes, a los que no comprende ni acepta por considerarlos banales y predecibles.

No sé ustedes, pero qué identificado me sentí con el señor Haller cuando leí (las veces que su lado lobo le dominaba), que le costaba horrores mostrarse como un tipo simpático y un buen conversador mientras que en el fondo de su ser deseaba atrincherarse en su madriguera. Está claro que este libro fue una terapia de lujo con la que Hermann Hesse se propuso escribir directamente con su alma, sin autocensuras de ningún tipo ni obsesiones de contentar al rebaño ovejuno que lee, critica y reseña...
.
La trama de la novela contiene, pues, las aventuras y desventuras de Haller, este tipo dual, inconformista y cansado. Se relaciona, principalmente, con dos mujeres algo ligeras de cascos y un músico de belleza mediterránea, los cuales conformarán (sobre todo, este último) el punto de inflexión definitivo en su concepción de la existencia.

Imprescindible libro, sobre todo, para los que sienten más virulentamente que otros la pugna en su interior de dos personalidades tan contradictorias como lo son la de una oveja sedada por las pautas sociales y la de un un lobo esquivo y resentido con una sociedad que le repele.