Tuesday, September 22, 2009

Meditación en el Rio.-

Aléjate de la muchedumbre y de su afán infructuoso de fama y oro. Nunca vuelvas atrás la vista, una vez que hayas cerrado tu puerta al deplorable tumulto de la codicia y la ambición….

Observa con arrogancia el fracaso de los demás y el infortunio, pon a un lado tu energía y descansa en un crucero por el rio Duero, hasta que el corazón de Guerrero haya recuperado la calma.

Observa los seis puentes desde el cauce, viaja por ellos, entra en esas puertas sagradas que unen orilla y orilla, y sumérgete en el más allá, introduciéndote por una vorágine de luces, aires, olores y hermosas vistas.

Ahora eres un Caronte de los falsos camaradas, de los ancianos egoístas, de los hermanos traicioneros, de los falsificadores de anónimos, eres el barquero infernal que te encargarás de transportar las sombras de los muertos al otro lado del río.

Acaso viajar por el río, ¿no es algo iniciático?

"La barca es pequeña, vieja, hace agua por muchas partes, y a poco que se incline a uno u otro lado, dará la vuelta y se irá a pique; y vosotros venís en gran número a la vez, y todos traéis mucho equipaje. Si os embarcáis con todas esas cosas, temo que os habéis de arrepentir después (...) Es menester que os embarquéis desnudos y que dejéis en la orilla todo ese aparato inútil"., comentaba Caronte…

Cuando tu mirada observa la diversidad de verde y curiosas casas, ¿en qué piensas?

Cinco años de Gran Maestre, ¡¡¡cuantas cosas has conseguido, cuánto has aprendido..!!!!

Acaso no dice Évola, que es la “mordedura de la serpiente”, ese camino de enseñanza que te hace VER, y aprender, e INICIARTE en el velo de la Verdad.

¿No era el agua y el rio, el espejo alquímico en el que Ramón Llull, escribió el verdadero sentido de la Caballería?

Observa esa agua, profundiza, mira en ella, ¿ ves algo?

Veo el cielo, reflejarse en el Río, contesta mi otro Yo, y el Sol Invictus, acaricia el agua, ahora como Luz de Cristo.

Llegamos a puerto, termina este viaje espiritual en Oporto. En este crucero por el Rio, hablando conmigo mismo, examinando conciencia y palabra, me siento limpio, en Paz, con la verdad y razón de nuestra Parte.

Deseando otro año, otras luchas; pero sea todo por los necesitados de Nuestro Señor.

El Príncipe de Septimio-Bathzabbay El Tadmur.-