El 24 de septiembre a las 9:30 A.M. llegaba a la ciudad de Roma, procedente de Madrid, el Príncipe de Septimio-Bathzabbay El Tadmur.
En el aeropuerto de Fiumicino, esperaba una delegación de la Embajada de la Royal and Imperial House of Orient en Roma, encabezada por el Barón Marco Sulprizio, embajador, diplomático de carrera, con más de 30 años de trabajo internacional, como miembro de la F.A.O., representante de Rumanía, Mongolia, Corea del Norte, etc.
Tuvo lugar una pequeña reunión para mostrar la agenda de las actividades al Príncipe.
Una agenda muy apretada, pero que culminó con éxito.



