Thursday, October 13, 2011

EE.UU. incrementa su tensión con Irán tras acusarle de idear un atentado en Washington.-

La tensión entre Estados Unidos e Irán escaló ayer varios peldaños después de que la Administración de Barack Obama acusara directamente a Teherán de planear un atentado contra las embajadas de Arabia Saudí e Israel en Washington. La trama, según el secretario de Justicia, Eric Holder, incluía el asesinato del embajador saudí en Washington, Adel Al-Jubeir. Los presuntos conspiradores fueron identificados como Manssor Arbabsiar, de 56 años y nacionalizado estadounidense, y Gholam Shakuri, miembro de las Fuerzas de Al Quds, una rama de la Guardia Revolucionaria iraní, según la denuncia penal presentada en una corte federal de Nueva York.

Ambos son originarios de Irán. Arbabsiar fue detenido el pasado 29 de septiembre el aeropuerto internacional John F. Kennedy de Nueva York -al parecer colabora desde entonces con las autoridades estadounidenses y ha confirmado su implicación en el complot-, mientras que Shakuri sigue en libertad. Estos detalles los dio a conocer ayer el secretario de Justicia, quien apuntó que el plan fue "concebido, patrocinado y dirigido desde Irán". Holder no descartó, además, sanciones contra el régimen iraní por este supuesto complot, a pesar de que Teherán rechazó poco después su implicación y llegó a calificarlo de "fabricación" propia de Estados Unidos, "algo que ya ha hecho con anterioridad".

El supuesto plan habría sido desbaratado por el FBI y la Agencia Contra la Droga (DEA, por sus siglas en inglés). Y es que, al parecer, en la trama también estarían implicados los cárteles mexicanos, en concreto Los Zetas. Según una nota divulgada por el Dapartamento de Justicia, las autoridades estadounidenses descubrieron el complot cuando uno de los sospechosos se puso en contacto con un agente secreto informante de la DEA, al que creía miembro de los Zetas, para que este cártel llevara a cabo el atentado contra el embajador saudí en un restaurante de la ciudad de Washington. El Gobierno mexicano también habría colaborado en la desarticulación de la trama terrorista.

Operación coalición roja En una rueda de prensa junto al director del FBI, Robert Muller, Holder indicó que el plan de los terroristas incluía otros ataques posteriores con bomba contra las embajadas de Arabia Saudí y de Israel en Washington. El secretario de Justicia de EE.UU. calificó el supuesto complot de "flagrante violación de la ley estadounidense e internacional" e insistió en que consideraba a Irán responsable.

El FBI bautizó la operación, cuyas pesquisas comenzaron en mayo, como Coalición roja. Fue la pasada primavera cuando Arbabsiar intentó contactar con Los Zetas para que le ayudaran a asesinar al embajador saudí. En una reunión en Corpus Christi, en el Estado de Texas, este iraní habría pedido a alguien, que en realidad era un informante de la DEA, que le ayudara a contactar con el cartel mexicano. Posteriormente, Arbabsiar se habría reunido en la localidad de Reynosa, en el estado mexicano de Tamaulipas, con otros agentes encubiertos de la agencia antidroga, a los que creía miembros del cártel mexicano, a quienes dijo que actuaba bajo el dictado "de miembros de alto rango del Gobierno iraní" y a quienes ofreció un millón de euros por asesinar al embajador saudí en Washington.

Arbabsiar también les habría dicho que un primo suyo era un alto funcionario en Teherán y les habló de otros planes, como colocar bombas en las embajadas de Arabia Saudí e Israel en Washington y también en Buenos Aires, aunque este último punto no está recogido en la demanda penal interpuesta en Nueva York. El FBI cree que este hombre está relacionado con oficiales de la Guardia Revolucionaria iraní.

El pasado agosto, Arbabsiar se encontraba en Irán, desde donde realizó pagos de 49.960 dólares a dos cuentas utilizadas, en realidad, por el FBI. Después de eso trató de viajar de nuevo a México, pero las autoridades del país azteca le denegaron la entrada y lo enviaron en un vuelo a Nueva York, donde fue detenido el pasado 29 de septiembre. Shakuri sigue en Irán.