El Gran Maestre de la Orden Bonaria, en nombre de todas las Damas y Caballeros, desea a la Iglesia de la Santa Fe del Oriente Cristiano, Comunidad Católica Ortodoxa, que es Espíritu Santo les bendiga, en el Sínodo Nacional en Colombia, que comienza este día 2 de Julio.
Nuestra obra es esta!
Con las uñas, trabajando con nuestro esfuerzo para ayudar a nuestra comunidades, no pedimos dinero, no vivimos de ofrendas, vivimos de nuestra vocación.
Este es nuestro ministerio, no vivimos aislados del mundo que clama justicia, esta es nuestra obra.
Así es y debe ser el ESPÍRITU de esta humilde Iglesia, SER MISIONERA.
La naturaleza de la iglesia es sin duda misionera. Hablamos que la iglesia es la iglesia en el mundo y para el mundo. No se concentra solo en el cielo. Se involucra en el mundo, lo que significa que es misionera. Será estar en el mundo siendo distinta del mundo. El problema que tenemos muchas veces es que la iglesia no se da cuenta de su naturaleza misionera y que ha sido enviada al mundo. La iglesia es enviada a compartir el gozo y la esperanza, en medio de la tristeza y la angustia de la gente de nuestro tiempo, en particular de los que son pobres o afligidos en cualquier forma.
Que sucede que hoy en día muchos sacerdotes y misioneros siguen en el limbo, en la oscuridad y no han entendido cual debe ser nuestra obra... Predicar el reino de Dios en la Tierra con hechos.
Ser misioneros no es una opción, es un mandato (Mateo 28:18-20, Marcos 16:15, Juan 20:21)
Ser misionero hoy es darnos cuenta que hemos sido enviados al mundo para amar, servir, predicar, enseñar, sanar y liberar. Implica tener grandes sueños afirmando nuestra identidad en la Oración, Justicia, Misericordia, Humildad, Obediencia y Valentía en semejanza a Jesucristo. Es servir a la gente más olvidada de la ciudad, la nación y el mundo.
Nuestra obra es esta!
Con las uñas, trabajando con nuestro esfuerzo para ayudar a nuestra comunidades, no pedimos dinero, no vivimos de ofrendas, vivimos de nuestra vocación.
Este es nuestro ministerio, no vivimos aislados del mundo que clama justicia, esta es nuestra obra.
Así es y debe ser el ESPÍRITU de esta humilde Iglesia, SER MISIONERA.
La naturaleza de la iglesia es sin duda misionera. Hablamos que la iglesia es la iglesia en el mundo y para el mundo. No se concentra solo en el cielo. Se involucra en el mundo, lo que significa que es misionera. Será estar en el mundo siendo distinta del mundo. El problema que tenemos muchas veces es que la iglesia no se da cuenta de su naturaleza misionera y que ha sido enviada al mundo. La iglesia es enviada a compartir el gozo y la esperanza, en medio de la tristeza y la angustia de la gente de nuestro tiempo, en particular de los que son pobres o afligidos en cualquier forma.
Que sucede que hoy en día muchos sacerdotes y misioneros siguen en el limbo, en la oscuridad y no han entendido cual debe ser nuestra obra... Predicar el reino de Dios en la Tierra con hechos.
Ser misioneros no es una opción, es un mandato (Mateo 28:18-20, Marcos 16:15, Juan 20:21)
Ser misionero hoy es darnos cuenta que hemos sido enviados al mundo para amar, servir, predicar, enseñar, sanar y liberar. Implica tener grandes sueños afirmando nuestra identidad en la Oración, Justicia, Misericordia, Humildad, Obediencia y Valentía en semejanza a Jesucristo. Es servir a la gente más olvidada de la ciudad, la nación y el mundo.
Arzobispo JAIRO, Prior General de Colombia trabajando como cualquier ser humano sin ninguna excusa o disculpa.



