Como hemos comentado en el INFORME VINICIUS, Alfredo Mingolla, un paramilitar que se movía, preferentemente, en la zona de Cochabamba y La Paz, Íntimamente vinculado al ex guardiamarina de apellido González Bonorino, alias “el Gordo”.
A su llegada a Bolivia, había sido acogido casi paternalmente por el nazi Klaus Altmann y después había pasado a revistar directamente entre las huestes del ministerio del Interior.
Entre sus “hazañas” resaltaban los atentados contra parroquias católicas. Viajaba permanentemente entre Bolivia y Argentina. En una oportunidad, en La Paz, había tratado de hacerse pasar como profesor de teología y exiliado político: de esa forma, logró conectarse con la Iglesia Metodista, pero pronto lo habían expulsado de esas filas, fue su segundo paso de infiltración en el mundo religioso.
Después de nuestras investigaciones hemos recibido muchas cartas de sacerdotes y obispos de la Ortodoxia con profunda repulsa:
“Es sorprendente todo lo que un hombre puede llegar a hacer por ambición o por intereses mezquinos. He leído el informe "el topo Mingolla" y me sorprendió encontrar la vinculación con el mayor Roberto D'aubuisson, quien, según el informe de la Comisión de la verdad, después de los acuerdos de paz; es el autor intelectual del asesinato de nuestro Santo Mártir Monseñor Oscar Arnulfo Romero Galdamez.
Antes había leído algo lo que significa ser obispo de la autoría de Mingolla y me parecía muy acertado, ahora con estas noticias me pregunto de nuevo ¿qué es un obispo hoy?
Y la respuesta que me viene es lo mismo que pensé antes de aceptar ser ordenado diácono y luego presbítero: si no vamos a ser diferentes, si vamos a seguir la corriente de los que han profanado el ministerio, mejor desistir.
Resuenan en mi memora las palabras de un gran hombre de Dios (el que fue mi párroco Q.D.D.G) en el día de mi primera misa: "a lo largo de la historia se ha visto claramente quienes se han se han puesto bajo el estandarte de la serpiente y los que han estado bajo el estandarte de "La Mujer", esa enemistad de la que habla el Gn 3.15, sigue manifestándose hasta hoy -el padre dándose vuelta hacia mí que estaba en el presbiterio, desde el pulpito me dirigió estas palabras y señalándome con el dedo- NUNCA, NUNCA BAJO EL ESTANDARTE DE LA SERPIENTE. SIEMPRE, SIEMPRE BAJO EL ESTANDARTE DE LA VIRGEN. “
Como decía San Luis María de Monfort llevando en la mano derecha el crucifijo y en la izquierda el rosario.
Arriba valientes soldados de la Inmaculada, levantad el estandarte con los colores blanco y azul del signo mariano, del bon aire y de las alturas celestes.
SOY TODO TUYO, REINA MIA, MADRE MIA Y TODO CUANTO TENGO TUYO ES..
A su llegada a Bolivia, había sido acogido casi paternalmente por el nazi Klaus Altmann y después había pasado a revistar directamente entre las huestes del ministerio del Interior.
Entre sus “hazañas” resaltaban los atentados contra parroquias católicas. Viajaba permanentemente entre Bolivia y Argentina. En una oportunidad, en La Paz, había tratado de hacerse pasar como profesor de teología y exiliado político: de esa forma, logró conectarse con la Iglesia Metodista, pero pronto lo habían expulsado de esas filas, fue su segundo paso de infiltración en el mundo religioso.
Después de nuestras investigaciones hemos recibido muchas cartas de sacerdotes y obispos de la Ortodoxia con profunda repulsa:
“Es sorprendente todo lo que un hombre puede llegar a hacer por ambición o por intereses mezquinos. He leído el informe "el topo Mingolla" y me sorprendió encontrar la vinculación con el mayor Roberto D'aubuisson, quien, según el informe de la Comisión de la verdad, después de los acuerdos de paz; es el autor intelectual del asesinato de nuestro Santo Mártir Monseñor Oscar Arnulfo Romero Galdamez.
Antes había leído algo lo que significa ser obispo de la autoría de Mingolla y me parecía muy acertado, ahora con estas noticias me pregunto de nuevo ¿qué es un obispo hoy?
Y la respuesta que me viene es lo mismo que pensé antes de aceptar ser ordenado diácono y luego presbítero: si no vamos a ser diferentes, si vamos a seguir la corriente de los que han profanado el ministerio, mejor desistir.
Resuenan en mi memora las palabras de un gran hombre de Dios (el que fue mi párroco Q.D.D.G) en el día de mi primera misa: "a lo largo de la historia se ha visto claramente quienes se han se han puesto bajo el estandarte de la serpiente y los que han estado bajo el estandarte de "La Mujer", esa enemistad de la que habla el Gn 3.15, sigue manifestándose hasta hoy -el padre dándose vuelta hacia mí que estaba en el presbiterio, desde el pulpito me dirigió estas palabras y señalándome con el dedo- NUNCA, NUNCA BAJO EL ESTANDARTE DE LA SERPIENTE. SIEMPRE, SIEMPRE BAJO EL ESTANDARTE DE LA VIRGEN. “
Como decía San Luis María de Monfort llevando en la mano derecha el crucifijo y en la izquierda el rosario.
Arriba valientes soldados de la Inmaculada, levantad el estandarte con los colores blanco y azul del signo mariano, del bon aire y de las alturas celestes.
SOY TODO TUYO, REINA MIA, MADRE MIA Y TODO CUANTO TENGO TUYO ES..
VIÑETA



