Aún retumba en nuestros oídos el coro de condenas de la comunidad internacional global sobre los asesinatos por parte de las fuerzas navales de Israel a los tripulantes a bordo del “Mavi Marmara”, la embarcación civil de bandera turca que fue asaltada mientras navegaba en aguas internacionales formando parte de la Flotilla de la Libertad y que se dirigía a llevar ayuda humanitaria a Gaza; sin ningún arma de fuego o explosivo.
Israel intenta convencer al mundo de que los asesinatos fueron en legítima defensa y emplea vastos recursos financieros y mediáticos. Tratan de justificar que se defendían de Furkan Dogan, ciudadano americano de 19 años, metiéndole cinco tiros casi a quemarropa: en la nariz, en la espalda, detrás de la cabeza, en la pierna izquierda y en el tobillo izquierdo.
También que se “defendieron” de Cengiz Alquyz disparándole 4 tiros: uno detrás de la cabeza, en el lado derecho de la cara, en la espalda y en la pierna izquierda; de Ibrahim Bilgen disparándole cuatro tiros: en el lado derecho del pecho, en la espalda, en la cadera derecha y en la sien derecha; de Cegdet Kiliclar con un tiro en el medio de la frente; de Sahri Yaldiz con cuatro tiros: en el lado izquierdo del pecho, en la pierna izquierda y dos en la pierna derecha; de Aliheyder Bengi disparándole 6 tiros: en el lado izquierdo del pecho, en la barriga, en el brazo derecho, en la pierna derecha y dos en la mano izquierda; de Cetin Topcuoglu con tres tiros: detrás de la cabeza, en el lado izquierdo y en la parte derecha de la barriga; de Cengiz Songur con un tiro en el cuello; y de Necdet Yildirim con un tiro en el hombro derecho y otro en el lado izquierdo de la espalda.
A la mayoría le dispararon prácticamente a quemarropa. La masacre no acabó ahí pues no podemos ignorar que otras 48 personas también recibieron heridas de bala y hay otras varias desaparecidas.
Las actuaciones prepotentes de Israel resultan irracionales. ¿Cómo por un lado invocar la protección de los organismos de las Naciones Unidas y por el otro ignorarlos? Israel se mofa de la ONU cuando ignora sus pronunciamientos para que ajuste sus fronteras a las del 1967, cuando se desentiende al llamado de que detenga la construcción del muro del “apartheid” (según el presidente Jimmy Carter) y cuando pasa por alto el llamado de cesar inmediatamente la constante expansión ilegal de asentamientos. ¿Qué resolución de la ONU les autorizó bloquear Gaza?
En Gaza viven sobre 1.6 millones de seres humanos y más de la mitad son menores de 18 años. La vasta mayoría de ellos sufren de síndrome post-traumático y según “Save the Children” el 70 de los bebés de hasta nueve meses en Gaza son anémicos.
Se trata de justificar el bloqueo como un método para evitar que lleguen cohetes a Gaza, pero el efecto real, sin embargo, es asfixiar a la población civil privándola de bienes básicos.
Recientemente la BBC publicó documentos de un caso judicial donde detallaba los bienes sujetos al bloqueo y las fechas cuando se permitió el acceso de algunos de ellos luego de más de 3 años.
Como ejemplo les menciono que apenas hace unos tres meses se permitió la entrada de zapatos, cepillos, peinillas y agua mineral. Es tan irracional e injusto que hoy se permite la entrada de té y café, pero no chocolate; de atún y carne enlatada, pero no de frutas enlatadas; de agua mineral, pero no de jugos.
Llegó el turno de levantar nuestra voz para que de una vez y por todas termine el bloqueo ilegal e inmoral a Gaza. Si ignoramos la injusticia no podemos aspirar a tener paz.
Israel intenta convencer al mundo de que los asesinatos fueron en legítima defensa y emplea vastos recursos financieros y mediáticos. Tratan de justificar que se defendían de Furkan Dogan, ciudadano americano de 19 años, metiéndole cinco tiros casi a quemarropa: en la nariz, en la espalda, detrás de la cabeza, en la pierna izquierda y en el tobillo izquierdo.
También que se “defendieron” de Cengiz Alquyz disparándole 4 tiros: uno detrás de la cabeza, en el lado derecho de la cara, en la espalda y en la pierna izquierda; de Ibrahim Bilgen disparándole cuatro tiros: en el lado derecho del pecho, en la espalda, en la cadera derecha y en la sien derecha; de Cegdet Kiliclar con un tiro en el medio de la frente; de Sahri Yaldiz con cuatro tiros: en el lado izquierdo del pecho, en la pierna izquierda y dos en la pierna derecha; de Aliheyder Bengi disparándole 6 tiros: en el lado izquierdo del pecho, en la barriga, en el brazo derecho, en la pierna derecha y dos en la mano izquierda; de Cetin Topcuoglu con tres tiros: detrás de la cabeza, en el lado izquierdo y en la parte derecha de la barriga; de Cengiz Songur con un tiro en el cuello; y de Necdet Yildirim con un tiro en el hombro derecho y otro en el lado izquierdo de la espalda.
A la mayoría le dispararon prácticamente a quemarropa. La masacre no acabó ahí pues no podemos ignorar que otras 48 personas también recibieron heridas de bala y hay otras varias desaparecidas.
Las actuaciones prepotentes de Israel resultan irracionales. ¿Cómo por un lado invocar la protección de los organismos de las Naciones Unidas y por el otro ignorarlos? Israel se mofa de la ONU cuando ignora sus pronunciamientos para que ajuste sus fronteras a las del 1967, cuando se desentiende al llamado de que detenga la construcción del muro del “apartheid” (según el presidente Jimmy Carter) y cuando pasa por alto el llamado de cesar inmediatamente la constante expansión ilegal de asentamientos. ¿Qué resolución de la ONU les autorizó bloquear Gaza?
En Gaza viven sobre 1.6 millones de seres humanos y más de la mitad son menores de 18 años. La vasta mayoría de ellos sufren de síndrome post-traumático y según “Save the Children” el 70 de los bebés de hasta nueve meses en Gaza son anémicos.
Se trata de justificar el bloqueo como un método para evitar que lleguen cohetes a Gaza, pero el efecto real, sin embargo, es asfixiar a la población civil privándola de bienes básicos.
Recientemente la BBC publicó documentos de un caso judicial donde detallaba los bienes sujetos al bloqueo y las fechas cuando se permitió el acceso de algunos de ellos luego de más de 3 años.
Como ejemplo les menciono que apenas hace unos tres meses se permitió la entrada de zapatos, cepillos, peinillas y agua mineral. Es tan irracional e injusto que hoy se permite la entrada de té y café, pero no chocolate; de atún y carne enlatada, pero no de frutas enlatadas; de agua mineral, pero no de jugos.
Llegó el turno de levantar nuestra voz para que de una vez y por todas termine el bloqueo ilegal e inmoral a Gaza. Si ignoramos la injusticia no podemos aspirar a tener paz.



