Sunday, August 30, 2009

Visita Iglesia de San Francisco.-

Fuimos invitados por la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Oporto a visitar la Iglesia Monumento de San Francisco.

La Tradición sitúa la fundación del primero convento franciscano de Portugal en Braganza en el año 1.214 por Poverelo.
En 1.233 los perseguidos franciscanos (cómo hoy los bonarios), obtuvieron del Papa Gregorio IX una recomendación Pontificia para el Obispo y el Cabilo de Oporto para que estos no “estorbasen” la fundación de un convento en esta ciudad.
Cómo decía, al igual que hoy con la Orden, algunos estamentos de aquel tiempo, no toleraban a los franciscanos llegando a perseguirles en cualquier punto que se establecían.
Uno de los lugares en dónde más sufrieron fue en Oporto, de tal manera que el Papa Gregorio, tuvo que emitir otra Bula en 1.223, en la que se quejaba a los Obispos, Abades, Priores, Decanes, Arquidiáconos de las persecuciones que sufrían.
A pesar de todo, los fieles se sentían atraídos, contribuyendo generosamente con dádivas a los discípulos de San Francisco.
Pero las persecuciones no cesaron, y el Obispado y el Cabildo, los expulsaron, y se marcharon al otro lado del río, fundando un convento en Gaia. Más tarde otro Papa, con más carisma, Inocencio IV, por la Bula “Dolentes Accepimus” mandó restituír a los frailes en 1.214 en Oporto.
En 1.425, el Rey de Portugal D Joao I, tenía gran estima a los Franciscanos, realizando sus exponsales regios con Doña Filipa de Lancaster, más tarde nacería el Príncipe Templario Enrique el Navegante, Primer Duque de Viseu, que trataremos en otra crónica de nuestro viaje.
Visitar esta Iglesia, es sumergirse en un viaje iniciático, fuertemente influida por el pensamiento de los maestros constructores, en algunos de sus altares ocultos a la vista, pueden verse tres piedras, una bruta, una a medio pulir, y otra un cubo perfecto….
De haber empezado perseguida, más tarde fue reconocida, y protegida por la nobleza Porteña, siendo conocida como la Iglesia de Oro, origen del Barroco portugués, y símbolo de la alquimia cristiana, que de vil metal, florece como símbolo de la espiritualidad franciscana en tierras portuguesas.
Me quedé impresionado viajar del gótico tardío al Rococó, y admirar el árbol de Jesé, maravilloso y extraordinario, invito al querido visitante a observar un hueco en la que figuran las piedras antes mencionadas.
Fuimos invitados a visitar la Casa Despacho de la Orden Tercera, y las catacumbas de los Hermanos de la Orden.
Invito, porque vale la pena la visita a este espacio singular, y observar que simple es la vida, y la sencilleza, complicación del ser humano en vivirla.
La atmosfera sugestiva, dónde el negro contrasta con la pureza del blanco, al igual que el estandarte del temple, y el ajedrez místico.
Miles de huesos humanos nos observan, se nota su presencia, sus ojos, su fuerza…
La Orden Tercera, nos hizo entrega de la Medalla de Bronce por nuestra visita, lo que agradecemos desde esta web.

El Príncipe de Septimio-Bathzabbay El Tadmur



ENTRADA A LAS CATACUMBAS


LAS CATACUMBAS.-

CAPILLA EN LA NECRÓPOLIS.-

SEDE DE LA ORDEN TERCERA DE SAN FRANCISCO.-




MEDALLA DE BRONCE ENTREGADA A LOS PRINCIPES.-